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Sexo Oral (y VI) – Cuando la comunicación es frígida …

y la emotividad impotente

Con este artículo damos fin a la serie de artículos sobre la comunicación en la relación de pareja que se han agrupado bajo el sugerente título de Sexo Oral. 

Sexo Oral

Sexo Oral

Teniendo en cuenta que en el proceso de comunicación, las palabras sólo tienen una importancia de un 7%, el resto, lo que se llama parte analógica, es la que convierte la interacción con los demás en un proceso de comunicación eficiente.

¿Y qué elementos componen la parte analógica? La calidad de la voz, el tono, intensidad, ritmo, volumen, timbre..; la respiración, el movimiento de los ojos, postura, movimientos… En definitiva, todo ese lenguaje no verbal que utilizamos para expresar emociones, entre ellas, el placer.

 Hacer el amor, es más complejo de lo que parece siempre y cuando pretendamos interactuar con el otro, dar y recibir placer, abrirnos a nuevas posturas, movimientos, descubrimientos físicos, olfativos, táctiles…. Para todos aquellos o aquellas que “hacer el amor” sea un aquí te pillo aquí te mato, dame placer pero no esperes lo mismo de mi, aquí me tumbo y aquí me quedo, acaba rápido que tengo prisa, postura del misionero y ni se te ocurra nada más, esto me da vergüenza, no lo he hecho nunca y no me atrevo, penetración desde el minuto uno, ¿estimulación anal?-qué dolor!, los juegos sexuales no los necesito, ¿toda la noche, dices..?, ¿cuántas veces?-no me lo creo, cunilin..qué?, a ella/él es lo que le gusta, lo intuyo, felaciones?, ni hablar….., y muchas más frases que recogen un rosario de justificaciones varias, quizás deban plantearse pensar si tienen una buena comunicación sexual con su pareja.

La comunicación sexual basada en el diálogo y en el interés por las necesidades del otro, conforma una plenitud sexual sana. Aunque parezca obvio, son muchas las carencias y problemas de compatibilidad sexual que surgen a raíz de una falta de diálogo sobre las necesidades y gustos propios. Generalmente una mala relación sexual manifiesta una mala comunicación general, relacionada con cualquier aspecto de la vida. ¿Por qué nos cuesta tanto hablar de la propia sexualidad? Cada cuerpo se estimula, se excita de forma distinta; quizás te guste que te acaricien pero no que te muerdan; quizás la estimulación genital te apasione, pero la anal te cree rechazo; quizás los besos sean una gran puerta de entrada a la excitación o puede que lo sean los juegos eróticos. Cada persona es única, como único es su cuerpo, por tanto, ¿qué hace que seamos tan blindados en reconocer nuestros puntos erógenos?

 Nuestro cuerpo habla, a través del tacto, del olfato, de las miradas y… del oído. Reprimir parte de placer hace que el acto sea vacío, oculto, casi vergonzoso….. Gemir, suspirar, respirar aceleradamente son indicadores no verbales de cuánto placer se siente, y son gran fuente de excitación para la pareja, sabedor/a del gozo que te está proporcionando. La emotividad, también forma parte del ritual amoroso y de satisfacción conjunta, por eso es tan importante manifestar aquello que te complace, cómo de bien lo está haciendo, susurros insinuantes e incluso palabras malsonantes que pueden producir un efecto contrario al significado aparente.

Disfrutar de nuestro cuerpo es necesario, y aunque solos podemos satisfacernos, qué mejor que tener a otra persona para compartirlo!. Pensemos que somos de los poquísimos mamíferos que tenemos sexo solo por placer, por lo tanto, ¿por qué no disfrutarlo sin vergüenza ni complejos? La atracción de dos cuerpos es una fuente inmensa de satisfacción, placer y autoestima personal más potente y más fuerte que otras muchas sensaciones, aprovéchate!!! Comunica tus sensaciones y tus deseos y practica el arte del erotismo, demuestra cuánto de deseo hay en ti, proporciona el mejor de los placeres en el otro, y por fin, como colofón, disfruta del mejor orgasmo que te mereces!!





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