Servicios
Centro Vitalissim


Cambia tu vida con PSYCH-K
   Kinesiología Emocional   
Guias emocionales
Manuales emocionales
Tweeter!

Mitos y creencias sobre el amor (III)

Mitos y creencias sobre el amor

Mitos y creencias sobre el amor

Otro de los mitos sobre el amor y muy extendido popularmente es el de los celos. ¿Quién alguna vez no se ha sentido especial cuando descubre que su pareja siente celos de un amigo, una amiga, del entorno o de una situación en especial?. Cuántas canciones nos hablan de los celos como algo propio, inherente al enamoramiento, necesario en una relación que se precie, el medidor amoroso de la pareja. La palabra celos proviene del verbo “celar” que significa vigilar, observar a alguien de quien se desconfía; y los celos no dejan de ser una emoción ansiosa de posesión de aquello que no quieres perder, el miedo oculto de perder el objeto de tu interés, de tu satisfacción.

MITO DE LOS CELOS : Esta creencia consiste en suponer que los celos son un indicador del amor verdadero, o lo que es lo mismo, la ridícula idea de que cuánto más celoso/a está, más me quiere. Los celos no siempre son efecto de un gran amor ni tan solo indican que la otra persona me “quiere con locura” o que “me necesita” porque “sin mí no sería capaz de vivir“. A pesar de que son muchas las canciones y alguna que otra película que nos hablan de los celos como si fueran una emoción inseparable del amor, la realidad no es así. La vida en pareja tiene como gran base la comunicación sincera y la confianza mutua, los celos, lógicamente, producen un deterioro en la relación y contrariamente a lo que se cree, son los celos los que pueden acabar con un amor, a priori, susceptible de relación sana y duradera.

Las personas celosas acostumbran a mostrar un perfil psicológico centrado en la baja autoestima y la inseguridad; sus necesidades de estimación y de demanda continua de aprobación manifiestan una carencia de afecto en su infancia. Su apego a la figura dadora de cariño, en este caso la pareja, lo convierte en un manipulador psicológico e hipervigilante ante cualquier situación que crea que puede perturbar y apartar a su pareja de su lado. Cualquier cambio en la actitud de la pareja o en su contexto diario puede llegar a ser motiva para una reacción agresiva o “escena de celos” donde los reproches y las ofensas son las principales armas de acoso.

Por supuesto no todos los celos son patológicos; los celos “comunes” forman parte de la naturaleza humana. El sentimiento de preocupación por la posible pérdida de la pareja, la inseguridad consecuente por no cumplir las expectativas amorosas, son sensaciones consideradas normales en el transcurso de una relación de pareja. Solo la confianza y la seguridad que proporciona la relación y el desarrollo emocional propio concluyen con los sentimientos ansiosos de los celos.