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Buscar pareja: Estilos Afectivos: Seguro y preocupado (IV)

Estilos Afectivos

Estilos Afectivos

Siguiendo con el anterior artículo donde se hablaba de las relaciones afectivas, teniendo en cuenta la experiencia del apego en nuestra infancia, en este nuevo artículo definiremos los dos primeros estilos afectivos. Es importante tener en cuenta que la descripción de los mismos es muy amplia, y es habitual poner el punto de atención en cada una de sus características para averiguar cuál es el estilo afectivo que más nos caracteriza. Por supuesto que no todas las características las cumpliremos al 100%, pero si destacaran algunas de ellas sobre otras en nuestra forma de actuar, relacionarnos y amar en nuestras relaciones.

Fue a mediados de la década de los 80, con las investigaciones de Hazan, Shaver y Bradshaw (1987-1988) sobre el apego en las relaciones amorosas, y los estudios de Kaplan, Main y Goldwyn (1985) sobre los estilos afectivos adultos, cuando comienzan a aparecer las primeras teorías relevantes en el área del apego adulto. Según estos estudios, se definieron los estilos afectivos que se pueden clasificar en: seguro, preocupado, huidizo alejado y huidizo temeroso.

Estilo Seguro

Estilo afectivo Seguro

Estilo afectivo Seguro

Las personas seguras se caracterizan, principalmente por presentar recuerdos de su infancia, positivos, cálidos y afectivos y por el valor positivo que conceden a las relaciones afectivas a lo largo de su desarrollo.
La personas con estilo afectivo seguro son seguros de sí mismos, abiertas a conocer, con una alta autoestima y una imagen positiva tanto de sí mismos como de los demás.

Las personas seguras se caracterizan, principalmente por presentar recuerdos de su infancia, positivos, cálidos y afectivos y por el valor positivo que conceden a las relaciones afectivas a lo largo de su desarrollo.
Las personas con estilo afectivo seguro son seguros de sí mismos, abiertas a conocer, con una alta autoestima y una imagen positiva tanto de sí mismos como de los demás, un sentimiento de auto eficacia elevada y un adecuado equilibrio entre las necesidades afectivas y su autonomía personal.
Tienen una gran autonomía en diferentes áreas de su vida, como son el trabajo, la familia, los amigos, los retos personales; pero al mismo tiempo buscan apoyo emocional en sus figuras de apego cuando lo necesitan. Suelen ser personas con un modelo mental positivo, confían en ellos y tienen una autoestima sólida. Viven las relaciones íntimas con comodidad, demostrando contacto con la otra persona (caricias, besos, abrazos).

Estilo Preocupado

Estilo afectivo preocupado

Estilo afectivo preocupado

También se le denomina ambivalente o dependiente. Se le caracteriza por un modelo mental inseguro. Muestra una confusión respecto a las experiencias pasadas, presentando conflictos sin resolver con sus figuras de apego y falta de reflexión sobre la influencia que sus relaciones de infancia tuvieron en su desarrollo adulto.
El estilo afectivo preocupado se caracteriza por tener una falta de valía personal que deriva en una actitud dependiente y unos enormes deseos de conseguir la aprobación de los demás. Muestra una gran preocupación por las relaciones y demanda constante de atención. La persona preocupada desarrolla un estado de ansiedad y un sentimiento de ineficacia personal elevado, no sintiéndose lo suficientemente querido. La constante insatisfacción les convierte en personas que continuamente buscan la confirmación de que son queridos porque se creen incapaces de hacerse querer de modo estable, de ahí su temor al abandono o rechazo.