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Amores Tóxicos (II) – Cuando el amor roza el peligro

Amores tóxicos

Amores tóxicos

Todos deseamos ser amados y quizás por este motivo, nos enfrascamos en relaciones peligrosas, insalubres y nada beneficiosas que justificamos bajo la creencia de que “el amor puede con todo”. Siento desilusionaros, pero el amor no puede con todo, bajo el nombre del amor no todo está permitido, y el “supuesto” amor de según quién, no siempre nos conviene. Para poder entender a qué me refiero, vamos a analizar distintos estilos amorosos, distintos arquetipos de personas que carecen de la habilidad y arte para AMAR.

EL AMOR AMBIVALENTE. Cuando los sentimientos son contrapuestos.

Podemos calificar de personas pasivo-agresivas a aquellas que lo quieren todo pero no mueven ni un dedo. Básicamente se mueven entre la necesidad de tener el apoyo y la protección de la pareja y el deseo de libertad para no asfixiarse. Una locura! Totalmente contrapuesto! Acostumbran a ser personas con una visión desconfiada de sí mismos, débiles pero exigentes con los demás.

Por lo tanto, el amor se convierte en un serio problema, puesto que no están capacitados para dar lo mismo que exigen recibir. Eternos/as insatisfechos/as, desean que seas totalmente el centro de atención, pero, atención!  sólo cuando ellos/as lo decidan. Cómo te muestres cariñoso cuando no toca, seguramente recibirás más de una recriminación, eso sí, justificada a su manera pero sin ninguna base real. Si intentas seguir los pasos de tu pareja pasivo-agresiva, no conseguirás seguir su ritmo, puesto que te agotarás intentando complacerlo/a y obtendrás como respuesta la insatisfacción constante, ya que siempre les parece poco y quieren más. Ante esta respuesta por parte de tu pareja, es bastante común pensar que el/la que de verdad tiene un serio problema eres tú.

Como he mencionado antes, el sujeto pasivo-agresivo no confían demasiado en si mismos/as, y ante este hecho utilizan una buena estrategia para confundir a su pareja a través de hechos pero sin palabras. Para entendernos, utilizaran todo un arsenal de herramientas como hacerse los despistados/as, no tomar decisiones, inpuntualidades, trabajos mal hechos….. todo este almacén de despropósitos configuran una especie de terrorismo afectivo, para demostrar su desacuerdo pero sin mediar palabra.

 Las personas que se “enganchan” a este modelo de arquetipo amatorio, son aquel tipo de personas que tienen un patrón afectivo de proteccionismo, con un fuerte impulso maternal o paternal. La fragilidad que destilan los sujetos pasivo-agresivos atraen a la persona protectora para ofrecer su disponibilidad a atender al otro. Además se ha de tener en cuenta, que la persona pasivo-agresiva demuestra un grado de dejadez (dejarme llevar), de despreocupación y comodidad que hace que la persona protectora vea en ellos una fragilidad y debilidad que les atrae y seduce.

Mucha atención si identificas este modelo en tu patrón afectivo, porqué puedes ser víctima propicia de un amor pasivo-agresivo. Sobretodo recuerda que este arquetipo amoroso pasivo-agresivo, tiene como máxima que el amor no requiere ninguna obligación, o lo que es lo mismo : “quiero mantener una relación sin esfuerzo ni complicaciones de ningún tipo”. Realmente crees que puede esperar AMOR real de ellos/as??